Por qué cuesta tanto en la oficina
Entre reuniones, correos y el aire acondicionado o la calefacción, es fácil pasar varias horas sin beber una sola vez. A eso se suma que muchas veces el único líquido que entra es café, y el café no cuenta igual. El resultado es que se llega a media tarde con menos energía de la que tocaría, y rara vez se relaciona con algo tan simple como el agua.
Trucos que funcionan de verdad
- Ten siempre una botella o un vaso grande en la mesa, a la vista; lo que no se ve, no se bebe.
- Bebe un vaso entero antes de cada café, como pequeño ritual antes de la pausa.
- Asocia el agua a algo que ya haces cada hora, como revisar el correo o terminar una llamada.
- Rellena la botella cada vez que te levantes, aunque en ese momento no tengas sed: así está lista para la próxima vez.
Ideas para que no sea aburrida
Si el agua sola se te hace cuesta arriba, prueba con infusiones frías, unas rodajas de limón o pepino, o alternar con agua con gas de vez en cuando. Lo importante no es que sea siempre exactamente igual, sino que sea fácil de mantener en el tiempo.
Cómo saber si estás bebiendo suficiente
No hace falta contar litros exactos ni obsesionarse con una cifra: una referencia sencilla es fijarte en el color de la orina a lo largo del día, que debería ser claro. Si notas la boca seca a media tarde, dolor de cabeza leve sin motivo aparente, o simplemente cansancio que no se explica por otra cosa, suele merecer la pena empezar por revisar cuánta agua has bebido antes que buscar explicaciones más complicadas.